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Organizaciones se resignan con asistencia limitada a migrantes


Cada año miles de personas de otros países llegan a México con el propósito de cruzar a Estados Unidos bajo el esquema de refugiados o si pueden de manera ilegal, lo que genera serios trastornos a la población fronteriza que se organiza para darles asistencia, apoyo legal, servicio médico y alimento.

Supera
Debido a la intensa movilidad, en Matamoros y en casi toda la frontera, la organizaciones religiosas, civiles y de otra índole que organizan apoyo para ellos, ya se han visto rebasadas, ya se superó y por mucho la capacidad de atención, no cuentan con los suficientes recursos.
El obispo Eugenio Andrés Lira, de la Diócesis de Matamoros, informa que la situación es complicada para quienes se han encomendado a la labor de ayudar a los extranjeros, algunos llegan con toda la familia, con la esperanza de ser acogidos por el gobierno americano.
La gran mayoría intenta hacerlo por medio de solicitud de asilo, o busca otras alternativas, pero el caso es que mientras lo consiguen deben permanecer en las ciudades de la frontera, donde llegan sin dinero, sin conocer a nadie, sin oportunidad de empleo, por lo cual recurren a la Casa del Migrante, a los comedores, a buscar asistencia con organizaciones locales.

Dificultad
Para el caso de la Diócesis, que les brinda apoyo a través de la Casa del Migrante, el comedor Manos Unidas y otras organizaciones que los ayudan, ya no tienen más capacidad, ya no cuentan con suficientes recursos para apoyarlos con hospedaje o alimento, que es lo básico.
Es una situación que será permanente, tal vez podría ser aún más crítica, por lo cual hay que prevalecer en su apoyo, pues son seres humanos que buscan una nueva oportunidad de vida, muchos de ellos buscan reintegrarse con sus familiares que ya están en Estados Unidos.