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Migrantes padecen el estrés colectivo


Si para los residentes fronterizos que tienen visa de turistas y no han podido ingresar a Estados Unidos es muy difícil ya, ahora para los migrantes la situación es más traumática. Ellos no tienen una esperanza real cuando abran los puentes, tendrán que esperar un juicio hasta que el gobierno decida qué hacer con ellos.
En realidad ya no hayan qué hacer para llamar la atención y exigirle al Gobierno de Estados Unidos que abra los procesos de asilo de una vez y exige a los jueces empezar a recibir los casos que tienen pendientes, “están padeciendo un estrés colectivo ya”, explica Gladys Cañas, presidenta de la asociación civil Ayudándoles a Triunfar.

CONDICIONES
Refiere que ya pasó lo peor cuando llegaron donde eran “el foco de atención del mundo”, ya no son prioridad para los medios de comunicación ni mucho menos para el gobierno. Así que este año se han quedado olvidados y siendo de alguna manera marginados por su misma condición vulnerable que tienen.
Buscan la manera de estar vigentes entre la población para que no se les pierda de vista y cada acción que hagan se les voltee a mirar. Es lamentable que miles de ellos se hayan quedado aquí sin ninguna esperanza real de cruzar al vecino país, tendrán que enfrentar un largo proceso que podrá llevar un año más para que empiece.
Este 2020 ha sido el peor año para la humanidad en el último siglo tal vez, donde la peste por el coronavirus ha sido la principal plaga.

EPIDEMIA
Todo iba bien hasta el año pasado todavía y cerraron diciembre con buenas expectativas, pero en este 2020 apenas iban iniciando cuando se desató la epidemia. “ha sido el principal enemigo del mundo esta epidemia, y no dudamos que para los migrantes la situación es dimensional al no tener un hogar, condiciones legales ni empleo. Esperar la ayuda de los demás y confiar que el gobierno que aquel país se apiade de ellos”, menciona.
No es nada fácil estar en los puentes por más de un año aferrados a una esperanza que tal vez nunca se cumpla, “están estresados y no se le ve una solución pronto si los gobiernos no tienen la voluntad de hacer”, manifiesta.

GRITOS DESESPERADOS
Así va concluir el año y el futuro no se ve nada bien para el siguiente, el coronavirus no tiene intenciones de dejar a la humanidad en paz, asegura.
Al no estar ya en boca del mundo y que todos volteen a ver lo que hacen, tiene que buscar la manera de estar en la mira. Ya fueron “opacados por la epidemia todo este año y no quieren permanecer en silencio”, dice.
El estrés colectivo, sus necesidades y la desesperación por presionar a Estados Unidos a que los atienda, los lleva a actuar de esa manera y protestan en los campamentos.