Los restauranteros cuestionan las nuevas restricciones de salud


La industria gastronómica se pronunció inconforme con las nuevas restricciones sanitarias que ha impuesto la Secretaría de Salud tras las celebraciones decembrinas por un incremento en los contagios de Covid, al señalar que esa situación se deriva precisamente de un descuido, porque se permitieron todo tipo de concentraciones de personas, tanto en lo privado como en lugares públicos.

Pagan unos
Pablo Reyna, presidente de Canirac en Tamaulipas, dijo que es incongruente que las autoridades permitieran concentraciones masivas en parques, cines, festejos concurridos tanto en domicilios como en salones, mientras que los restaurantes, que realmente no tienen ni un 50 por ciento de la demanda de servicio habitual, se les restrinja el servicio.
Consideró que las autoridades dejaron a su libre albedrío la operación de todo tipo de negocios, y no se alertó a las familias sobre los riesgos de viajar en la temporada navideña, cuando ya se estaban presentando casos de Ómicron, y ahora que hizo crisis la situación, se aplican normas a los restaurantes por ejemplo, que se han distinguido por cumplir las normas, por esmerarse en la higiene, precisamente por el tipo de servicio que brindan a la comunidad.
Los negocios de alimentos preparados se han visto incluso, en la obligación de advertir al cliente que una vez consumidos sus alimentos deben proceder a retirarse 15 o 20 minutos después por disposición oficial, debido al coronavirus, lo que no se aplica en otros negocios más concurridos, como las tiendas departamentales.

Ley seca
También criticó que se limitara el horario para la venta de bebidas con alcohol porque la realidad es que eso no contiene en nada el consumo, ya que las personas que acostumbran a beber, se las ingenian para comprar un día antes, o previo a la hora de la suspensión, pero eso no significa que deben de tomar realmente.
Y entretanto, se afecta la venta de platillos en los restaurantes, ya que finalmente el acompañamiento de los alimentos con una bebida es factor de ventas, pese a que no se permiten más de dos bebidas por cada orden de comida.
Menciona además que las medidas sanitarias no se toman con bases reales, ya que por ejemplo, los restaurantes no lograron una demanda de más del 50 por ciento en la temporada de mayor consumo, y ahora se les pide trabajar al 50 por ciento, cuando en realidad ya lo venían haciendo así.