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Llaman a orar en Tamaulipas por el favor divino de la lluvia
Mientras las autoridades intentan generar lluvias en Tamaulipas a través de un proceso químico, la Iglesia Católica hizo un llamado a la comunidad en general a participar con oraciones para solicitar por medio de la fe, esa bendición.
Exhorto
A través de un comunicado oficial, los cuatro obispos de la iglesia de Roma en la entidad, José Armando Álvarez, de Tampico; Enrique Chávez, de Nuevo Laredo; Efraín Tamez, de Ciudad Victoria, y Andrés Lira, de Matamoros, exhortaron a la comunidad, para solicitar con fe el don de la lluvia para la región.
De acuerdo al pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, dependiente de la Comisión Nacional del Agua, desde el pasado fin de semana se esperaban tormentas en la mayor parte de Tamaulipas y norte de Veracruz, que vendrían a favorecer la producción agrícola y a mejorar los niveles de las presas.
Sin embargo, aunque se presentaron condiciones nubosas, las precipitaciones pluviales fueron mínimas, por lo cual las autoridades anunciaron un proyecto para incentivar la lluvia al “bombardear” las nubes con yoduro de plata.
Petición
Este viernes, los obispos de Tamaulipas pidieron a la sociedad tamaulipeca, especialmente a quienes profesan la creencia cristiana, a pedir el favor divino de la lluvia, conscientes de que el agua es vital para la vida humana y para la mayor parte de las actividades productivas. También se pide expresar mucho agradecimiento por lo que nos ha sido dado.
Del mismo modo, los líderes religiosos exhortan a los ciudadanos, al margen del tipo de fe que profesan, a sumarse al cuidado del agua, a darle un uso racional y responsable, ya que es un deber como buen hijo de Dios custodiar cada día este bien tan valioso.
Si bien es válido por fe que toda petición se haga incluso con el solo pensamiento, siempre y cuando se pida de corazón, con humildad y con fe, la iglesia tiene para estos casos un misal romano.
La oración sería así: “Señor Dios, en quien vivimos nos movemos y existimos, en quien pensamos, concédenos la lluvia oportuna, a fin de que, ayudados convenientemente con los bienes de la tierra, anhelemos con más confianza los bienes eternos”.