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La educación a distancia no refleja buen aprovechamiento


Cuando en el ámbito nacional se habla del regreso gradual a clases presenciales en aquellos estados donde ya se tiene el semáforo epidemiológico en verde, en Matamoros se considera que el programa de educación a distancia deja mucho qué desear.
Y es que además de la lentitud y poco soporte que tienen algunas de las plataformas digitales, no todos los niños tienen acceso a ellas, otros ni siguiera a través de la televisión abierta o la radio, pero de algún modo los niños se las ingenian para tratar de estar pendientes del programa.

Complicado
No obstante, explica el profesor Nardo Torres, coordinador de Inspectores Escolares del sector siete de primaria, el nuevo esquema no ha dado los resultados esperados, porque muchos alumnos literalmente están sin conectividad alguna, y lo más difícil es que muchos de los papás no los asisten, no los apoyan, en parte porque trabajan o porque no tienen el conocimiento básico de la computadora o de los contenidos académicos.
Igualmente hay otros que ni siquiera muestran interés de que los niños tomen su clase, ni les proporcionan los medios necesarios, entonces definitivamente el programa de educación domiciliaria no está resultando.
Hay alumnos que tienen gusto por el estudio y solucionan cada dificultad que se les presenta, pero la mayoría no cuenta con los elementos necesarios para seguir el programa escolar.
Considera que lo más conveniente es que los niños regresen al aula para contar con la guía del maestro, pero por ahora eso no es prudente por el asunto de la enfermedad.
El maestro Nardo considera que no es suficiente todo lo que se haga por el aprendizaje de los niños, el programa no está funcionando del todo, así que no queda más que esperar para volver al salón y poner en marcha toda la capacidad del maestro, con estrategias más eficaces, para “nivelarlos”.

Muestra
Sólo para dar una idea de lo delicada de esta situación, comenta que de un grupo de 30 alumnos, tal vez dos estén muy bien en su aprovechamiento, pero el resto no, entonces hay que entender que esto está mal, pero no es culpa del sistema o de alguien en particular, simplemente sin causas de fuerza mayor que obligan a resguardar a los pequeños en su hogar para evitar que enfermen.
Otro factor es que algunos docentes con amplia trayectoria, o más conocidos como de “la vieja guardia”, no están tampoco muy identificados con el uso de los medios digitales, y han tenido que sortear también todo tipo de dificultades para comunicarse con los alumnos, lo cual también repercute en el proceso de enseñanza-aprendizaje.