Local
Incendio destruye chozas de migrantes y los deja sin nada
Con una población flotante de unos ocho mil extranjeros radicando temporalmente en Matamoros, se presentó una nueva crisis debido a la destrucción de 25 chozas que habitaban familias migrantes en el bordo del río Bravo, por un incendio que dejó a muchos de ellos sin nada, pero temerosos de una nueva tragedia, como la de Ciudad Juárez.
La asociación civil Ayudándoles a Triunfar hizo un llamado a la comunidad matamorense para apoyarles con lo que sea posible, ya que literalmente sólo tienen lo que traían puesto al momento del percance.
Perjuicios
El siniestro deja incluso sin algunos documentos a los solicitantes de asilo político a Estados Unidos, ya que sucedió de pronto y no pudieron recoger sus pertenencias, como ropa, algunos enseres domésticos y los papeles con que acreditan su personalidad jurídica.
Gladys Cañas, presidenta de esta organización que fomenta el apoyo para los extranjeros, informa que esto ocurrió el mismo día que los migrantes trataron de cruzar por la fuerza a Estados Unidos por el Puente Nuevo Internacional, que fue cerrado por las fuerzas del orden. Tentativamente ésta habría sido la causa de su apresurado arribo al cruce internacional.
Como hay muchas señoras que traen niños, se pide la colaboración ciudadana con ropa infantil, juguetes, pañales, fórmula láctea y otras cosas que ocupan los menores. No es necesario que las cosas sean nuevas, sólo se pide que estén en buenas condiciones de uso.
¿Y la autoridad?
También se ha solicitado la intervención de las autoridades en general, porque estas personas siguen viviendo en condición precaria, sin ningún tipo de servicio público, pues en realidad, sólo en el tema de salud se recibe atención tanto por parte de la Cruz Roja como de la Secretaría de Salud, pero no se ha visto otra intervención oficial.
La situación de estas personas es peor, así que algunos en su desesperación han cruzado el río en balsas improvisadas con inflables, pero obviamente los han detenido, fichado y deportado por otra frontera, quedándose ahora sí, definitivamente, sin la oportunidad de un ingreso legal.
Gladys Cañas lamenta que los extranjeros no quieran entender que por el solo hecho de cruzar ilegalmente y ser detenidos, ya no serán elegibles para un posible trámite de asilo, pero en su desesperación actúan como creen más prudente, aunque sólo se cierran las puertas.