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Familias pueden despedir a sus finados con algunas medidas sanitarias
Gracias a las reconsideraciones que ha hecho la Secretaría de Salud en el manejo de defunciones por la enfermedad del coronavirus, sólo un 40 por ciento de las víctimas son incineradas, al resto se le da el último adiós de acuerdo a las tradiciones de cada familia.
El empresario del ramo funerario, Mario Ramírez Andrade, informa que luego que en los primeros meses de la pandemia no se le permitía a los deudos ni ver el cuerpo de un fallecido por esta causa, sino que iba directo a cremación, se han aplicado ajustes a sus disposiciones, porque ya se conoce más del temible virus.
Flexible
La incineración dejó de ser obligatoria por necesidad, ya que en esta ciudad sólo dos empresas cuentan con equipo adecuado, llegaron a saturarse de servicios, que se recurrió a la opción de sepultarlos bajo estrictas medidas de salubridad.
Ahora, se han considerado algunas normas para que la familia pueda velar a su difunto bajo condiciones seguras, ofrecerle los rituales conforme a su creencia religiosa o de sus costumbres.
También se ha reducido los decesos por esta causa, por lo cual las empresas de servicio funerario están volviendo a la normalidad de sus actividades, luego de varios meses de operar al máximo de su capacidad.
En este momento Matamoros se ubica en el lugar número dos de casos positivos en la entidad, conforme a las estadísticas del sector salud, con 6,549, y un total de 501 defunciones.
Ayuda
De parte del gobierno de Tamaulipas las familias tuvieron un importante apoyo, porque en todos los casos de defunción derivados del Covid, se les subsidiaron los servicios fúnebres.
Recientemente, el gobierno de la república dispuso de un programa de asistencia a deudos de fallecidos por la misma causa.
También, para el destino final de los cuerpos que son sepultados, se toma en cuenta la disposición de tumbas familiares, ya que hay quienes solicitan que sus restos queden junto a quienes se habían adelantado en el viaje sin regreso.
Sólo se les pide que el último cadáver depositado en esa tumba, tenga al menos cinco años allí.
Es decir, ya no se les condiciona que se tengan que depositar en el área de la fosa común que dispone la Procuraduría del Estado.
Lo más importante en este momento es que las defunciones han bajado, porque cada vez son menos los contagios, y más eficaces los tratamientos médicos, se espera que siga esa tendencia.