Elección estatal, con riesgos por su polarización
En la disputa por seis gubernaturas, Tamaulipas es el estado más polarizado, lo que conlleva riesgos de enfrentamientos entre brigadistas, grupos de choque, amenazas y hasta posibles secuestros de operadores políticos, afirmó Rubén Salazar Vázquez, director de la consultoría Etellekt.
Este 5 de junio se juega también la sucesión estatal en Oaxaca, Hidalgo, Quintana Roo, Durango y Aguascalientes. Los abanderados tamaulipecos son Américo Villarreal Anaya de la candidatura común Juntos Hacemos Historia (Morena, PT y PRD), César Verástegui Ostos de la alianza Va por Tamaulipas (PAN, PRI y PRD) y Arturo Díez Gutiérrez de Movimiento Ciudadano.
Para el especialista, es esta la contienda más tensa de todas, aunque estima no escalará al grado de tener que suspender o anular la elección, dado que el desarrollo normal de lo que fueron las campañas proselitistas, hace pensar hay condiciones para que los comicios se lleven a cabo y sus resultados sean validados.
“Descartado que haya violencia contra los candidatos, sí puede haber enfrentamientos entre grupos de brigadistas, probablemente también secuestro de operadores o de representantes de partidos, lo que podría ocurrir sobre todo en municipios con relajamiento de medidas de seguridad o poca presencia policial”.
Salazar Vázquez dijo que las campañas en Tamaulipas estuvieron marcadas por acusaciones de presuntos vínculos con grupos criminales, al calor de la contienda, pero sin pasar a más.
“Es el más polarizado y tenso de los seis en pugna, sin que se haya traducido en agresiones a los candidatos, cuyas campañas transcurrieron con tranquilidad, y lo que más se vio fue la intervención ilegal de comunicaciones privadas contra otros actores políticos”.
Añadió que otros factores son la presunta persecución de adversarios políticos y la controversia sobre el desafuero del gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, temas que, dijo, desplazan la oferta política que debe dominar la agenda y el interés de los ciudadanos.
“Tamaulipas nos preocupa por su polarización, todos querrán hacer la tarea para que gane su candidato y no siempre de la mejor manera, habrá agresiones pero no con el suficiente volumen para suspender la elección o anularla, pero sí puede haber eventos, grupos de choque, provocaciones, intimidación de votantes”.
El director general de Etellekt, insistió que desde fuera del estado se percibe una elección “radicalizada” pues se polarizó la contienda, algo que no se veía anteriormente y cuando se veía era al interior del propio partido gobernante, por ello, anticipó, “habrá una mayor lupa”.
La consultora registró diez agresiones a políticos tamaulipecos, en su mayoría por hackeo a dispositivos móviles que permiten espiar desde llamadas telefónicas, mensajes y todo lo que se haga en el celular.
“La intervención telefónica es un delito, con una pena máxima de 12 años y que implica también el impacto psicológico de someter políticamente a un adversario o disidente”, refirió Rubén Salazar.
Agencias