Dan seguimiento a casos de explotación infantil
H. Matamoros.- Debido a la reincidencia de algunas familias en el delito de explotación infantil, la Procuraduría de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes está notificando a la Fiscalía del Estado de las resoluciones que se toman de cada caso en la ciudad, porque se estima que migran a otras partes del país para hacer lo mismo.
El abogado Héctor Hugo Gutiérrez, titular de la Procuraduría en el DIF, informa que a pesar de los esfuerzos que se han hecho para contener esta práctica ilegal, de pronto se pueden ubicar en algunos cruceros, donde venden chicles, golosinas, hacen malabares o simplemente piden unas monedas.
Recientemente se atendieron cinco casos de familias que llegaron de Oaxaca y Chiapas. No se les había visto antes, llegaron de la noche a la mañana y traían menores realizando ese tipo de actividades, por lo cual los niños fueron pasados a casa hogar para verificar su situación.
Resulta que son niños que son “manejados” por los padres para que pidan limosna o hagan ventas, a veces los traen de acompañantes, a veces los mandan solitos, así que se les explicó que eso no es legal, que es un riesgo para ellos andar así en las calles, ya sea que los atropellen o alguien los lastime para evitar competencia o quitarles el dinero que mucha gente de buena voluntad les da.
Lo más preocupante es que algunos de esos niños no tienen registro de nacimiento, no van a la escuela, están desnutridos, con lo cual se vulneran varios de sus derechos.
La justificación de los padres es que necesitan obtener el sustento diario, que vienen de otras partes del país donde no hay oportunidad de trabajo, pero se les indica que no pueden hacer eso.
Pero no se trata solo de apercibirlos, sino que se les brindan apoyos a través del DIF con pañales, leche en polvo, despensa, así como los cuidados de cada hogar mientras consiguen empleo, pero la mayoría opta por decir que mejor se regresan a su Estado.
El caso que se trasladas a otra ciudad, como Reynosa, donde nuevamente se aplica el procedimiento. Ahora se busca formalizar un antecedente, así que se notifica a la Fiscalía del Estado, porque en caso de reincidencia, se podría ejercer acción legal en su contra.
Lo que se observa más extraño es que estas personas se movilizan en grupos, son varias familias que vienen juntas a la frontera a “trabajar” de esa manera informal, luego migran a otras ciudades, o regresan a su lugar de procedencia.
El Bravo Digital