Local
Brigada de fin de semana; esterilizan a 50 mascotas
Poco más de 50 mascotas, entre perros y gatos, fueron esterilizados este fin de semana en el Centro de Bienestar Social de la colonia Los Ángeles, durante una brigada auspiciada por el congreso local.
Apoyo oficial
Es un programa que se realiza gracias a la colaboración de médicos veterinarios que de manera altruista ofrecen sus servicios a la comunidad, con el fin de llevar un control de la densidad poblacional de estos especímenes.
De esta manera se procura que los ciudadanos tengan solamente los animalitos que deseen o puedan atender bien en casa, brindarles los cuidados necesarios, como sus vacunas, desparasitantes, baños, y brindarles el afecto que necesitan para un sano desarrollo.
Del mismo modo se evita la reproducción no controlada de la fauna, pues cierto es que a veces estos animales de casa suelen fugarse o perderse, y ya no serán factor de reproducción.
Beneficiarios
Benito Aguirre, quien llevó su perrito a la intervención quirúrgica, dijo que para su familia el "Bobby" es parte importante, por lo cual decidieron esterilizarlo, ya que no están en condición de tener más mascotas, por razones de espacio y economía, pues vaya que son caras las croquetas.
Los “pacientes” tienen que llegar al veterinario sin comer por la noche, y luego necesitan cuidados para que la herida se mantenga limpia. Llegan a recuperarse en una semana.
Autora Moreno, residente de la colonia Independencia, acudió con una gatita de nombre "Phily", a la que no deja salir al exterior de su casa, pero por si las dudas prefiere prevenir un embarazo no deseado, pues no está exenta de que llegue a tener convivencia con un varón de su especie y le deje descendencia.
La brigada de esterilización se lleva a cabo cada dos meses en Matamoros, se promueve días antes entre los residentes para que preparen sus animales, que deben llevar bien aseados.
No necesitan quedar en reposo en el lugar de la operación, se los llevan a casa enseguida pero se les recomienda que los mantengan sin actividad hasta que se repongan.
El exhorto a las familias es aprovechar estos programas subsidiados para llevar un control sobre la reproducción de estas especies, que llegan a convertirse en un problema de salud pública cuando llegan a las calles.
Además. son seres vivos que necesitan alimentación, servicios de salud, atención, ejercitarse, y a querer o no, representan un gasto importante que a veces llega a ser “pesado” para quienes dependen de un salario mínimo, entonces, preferible castrarlos.