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Apresan o regresan a su país a migrantes por cruce ilegal


Debido a las constantes violaciones a su soberanía nacional por parte de extranjeros que le exigen adecuar la política migratoria a sus necesidades, el gobierno de Estados Unidos comenzó a deportar a sus países de origen a venezolanos, hondureños y haitianos que se cruzan ilegalmente por el río Bravo a Texas.

Reacción
También se estarán aplicando tanto sanciones administrativas como de tipo penal, para quienes insistan en violar su frontera como si las leyes e instituciones del gobierno americano tuvieran que supeditarse a sus exigencias.
Ayer, la activista por los derechos de los migrantes, Gladys Cañas, presidenta de la Asociación Ayudándoles a Triunfar, acudió al campamento migrante que se ha establecido en el río Bravo, para pedirles que ya no insistan que cruzar por el agua, que eso además de ponerlos en peligro, así como a sus familias, les causará en lo sucesivo serios problemas, porque ya hartaron a las autoridades norteamericanas con sus actitudes.

Preocupante
Y es que de acuerdo a información que le han compartido abogados de migración de Texas, van más de tres mil personas que han detenido en Brownsville por cruzar de “mojados” en las últimas semanas. En uno de los días más activos, dijo, se detuvo a poco más de mil en 24 horas.
Debido a la estrecha vigilancia de su frontera, EU prácticamente detiene a todo aquel que intenta burlar su línea, porque además, lo hacen de día, “a ojos vistos” y con una actitud para ellos altanera, porque literalmente les exigen tomarlos en cuenta para algún tipo de asilo humanitario, aun cuando por ley muchos no califican para ese propósito.
En consecuencia, el gobierno norteamericano tomó medidas más estrictas para resolver el cruce ilegal, al aplicar medidas de contención más contundentes, como regresarlos a México con un castigo administrativo, que consiste en castigarlos por tres años, cinco o 10 años, sin derecho a tramitar visa o cualquier otro tipo de ingreso legal a su país.
También, deportarlos hasta su país de origen para desalentar nuevos intentos de cruce ilegal, o al menos dificultárselo por algunos años.

Punible
Lo más grave será enviarlos a cárceles de Estados Unidos por tres meses, seis meses o varios años, dependiendo las veces que lo intenten, y su deportación inmediata a su país al cumplir su condena, sin ninguna oportunidad de volver a solicitar visa para viajar legalmente a su territorio a futuro.
El gobierno de Joe Biden ha ofrecido a los migrantes una plataforma virtual para que tramiten su ingreso legal, pero como muchos extranjeros no la saben usar o se desesperan porque no es tan rápido el proceso, toman otras acciones, como forzar su entrada por el río Bravo sin importarles exponer su vida, provocando amplio desplazamiento de recursos por parte de la Patrulla Fronteriza.