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Analizan monitorear a los migrantes


Aunque es complejo establecer una vigilancia permanente en la comunidad de más de 2,000 migrantes que acampan en el bordo del río Bravo se analizan algunas mejoras en las estrategias de seguridad en torno al campamento en coordinación con las autoridades federales y estatales con el fin de reducir el desorden y establecer un mayor control, dijo ayer el encargado de la Secretaría de Seguridad Pública, Jorge Orizaga Castañeda.

Especificó que ya se organiza la implementación de algunas medidas que hasta ahora es difícil establecerlas, como lo es el registrar el nombre y la hora de entradas y salidas de los extranjeros en el campamento para tener una mejor vigilancia y para prevenir delitos.

“Se va a revisar y anotar la hora de las entradas y salidas de los extranjeros para ver qué tanto andan en la ciudad”, dijo el encargado de Seguridad Pública.

Alcoholizado junto a sus dos niños

Orizaga Castañeda comentó que ayer detuvieron y remitieron ante la Policía Estatal a un migrante hondureño por consumir alcohol, quien estaba al lado de sus dos hijos, a quienes trasladaron ante el Sistema del Desarrollo Integral de la Familia (DIF) para su cuidado y protección.

“Ahorita hace una hora remitimos a uno en estado de ebriedad, traía dos menores de edad hijos de él, los tiene el Sistema DIF, es una persona de Honduras, se remitió en estado de ebriedad, andaba haciendo sus necesidades fisiológicas ahí en el campamento y andaba molestando a las demás personas, lo remitió la Policía Estatal”, precisó Orizaga Castañeda.

Comentó que es complicado establecer puntos de revisión en el campamento porque tienen que estar las 24 horas los elementos de todas las corporaciones de seguridad.