Alerta por nuevos amagos de fanáticos armados de Trump
Nueva York. Legisladores demócratas arrancaron el proceso de destitución del presidente, a quien acusan de “incitar una insurrección” contra el gobierno; la FBI emitió alertas ante la posibilidad de más acciones armadas de simpatizantes de Donald Trump en los 50 capitolios estatales, y se anunció el despliegue de 15 mil elementos de la Guardia Nacional en Washington en los próximos días para proteger la capital durante la toma de posesión del nuevo presidente, Joe Biden, el 20 de enero.
Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, declaró ayer que “la amenaza del presidente a Estados Unidos es urgente, como también lo será nuestra acción” y dio un ultimátum al vicepresidente Mike Pence hasta el miércoles para expulsar a su jefe de la Casa Blanca invocando a la Enmienda 25 constitucional o procederá con el proceso del juicio político.
Si se aprueba la medida, marcará la primera vez en la historia que un mandatario es sujeto a dos procesos de destitución conocidos como impeachment.
El cargo formal del juicio político ya fue oficialmente sometido a la cámara baja ayer, el cual acusa a Trump de “incitación a la insurrección” en el asalto al Capitolio del 6 de enero, con el objetivo de interferir el proceso constitucional de certificación del voto electoral.
La medida ya cuenta con 218 patrocinadores, o sea, lo suficiente para ser aprobada. Los promotores afirmaron que lo ocurrido “fue una intentona de golpe para derrocar al gobierno” y los responsables, desde el presidente para abajo, tienen que rendir cuentas al pueblo.
Si Pence no actúa –como se espera– la cámara baja podría aprobar la acusación formal para destituir al gobernante esta semana y entregarla de inmediato al Senado, el cual estará obligado a programar el juicio político. Ese proceso puede proceder después de la salida de Trump, y aunque no se logre su destitución si es declarado culpable, sí quedaría inhabilitado a ocupar otro cargo federal para siempre, algo con serias consecuencias para un líder aún popular entre las filas republicanas que no ha ocultado su deseo de buscar su regreso a la Casa Blanca en 2024.
Para lograrlo se necesitarán por lo menos 17 votos de senadores republicanos, lo cual aunque es poco probable, afirman expertos, no es imposible en esta ocasión.
Agencias