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Aflora corrupción de Centroamérica a EU en el tema de los migrantes
La actuación de grupos delictivos con el contrabando humano y la corrupción que hoy permea no sólo en Centroamérica y México, sino también en Estados Unidos, deja expuesta la dignidad y la vida de cientos de personas que cada año buscan una mejor oportunidad de desarrollo en el norte, el llamado sueño americano.
Respeto
El sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, reconocido activista por los derechos humanos, por el auxilio a los extranjeros en su paso por México, estuvo en Matamoros para conocer el nuevo Centro de Atención al Migrante que, dijo, es un gran apoyo del gobierno federal para dar un trato digno y respetuoso a los extranjeros, que deben permanecer en esta frontera mientras se les resuelve su petición de asilo en EU.
Destacó que gracias a esta obra se ha ofrecido una alternativa segura para los foráneos, que pueden estar más seguros, protegidos, ya que lamentablemente los grupos delictivos siguen lucrando con la vida de estas personas, uno de los casos que estigmatizan a Tamaulipas como una zona de terror para ellos, es la masacre aún sin castigo de 76 personas en San Fernando en 2010.
Otro caso más reciente, el grupo ejecutado por la Policía de Tamaulipas, que también causó mucho dolor, aunque en este caso ya hay mayor avance de investigaciones.
Y prueba de que en Texas la corrupción también aplica, son los casos de personas muertas encontradas en los remolques, es un asunto muy grave que se debe atender.
Corrupción
Afirma el clérigo que en México, parte de todo es culpa de la corrupción y el burocratismo que impera en el sistema de gobierno, más específicamente en el Instituto Nacional de Migración, donde más que una cirugía estética, se requiere una total transformación, sólo que el presidente López Obrador no le ha querido entrar porque implica mucha inversión, y cree que no le alcance el tiempo para hacerlo.
Pero Solalinde difiere, cree que sí puede lograrlo y más porque migración maneja un presupuesto muy amplio, “no importa que se militarice el Instituto Nacional de Migración”, comenta.
En este contexto, señala, hay un divorcio entre los empleados de territorio y los funcionarios de escritorio, que se tienen que erradicar, sumar esfuerzos para dar buenos resultados.
Menciona que la iglesia católica tiene en el país 130 casas del migrante en todo el territorio nacional, pero también hay “vacíos”, ya que por ejemplo, en la Ciudad de México, aunque la Arquidiócesis es la más grande y poblada del mundo (creyentes), aunque tiene miles de parroquias y miles de sacerdotes, no tienen un solo refugio para los migrantes.