Local
Actúa Procuraduría con más rigor por la reincidencia en explotación infantil
Debido a la intransigencia de algunos padres de familia que pese a constantes advertencias de las autoridades siguen utilizando a sus hijos menores para generar un ingreso en las calles a partir de provocar lástima y aprovechar la benevolencia de la sociedad, se prevé aplicar medidas jurídicas más estrictas para contener dicho abuso.
Carlos Alberto González, procurador de la Defensa de las Niñas, Niños y Adolescentes, informa que luego de varias semanas de hacer supervisión en las calles de mayor aforo vehicular, se ha observado que los adultos reinciden en la mala práctica de llevar a sus niños a pedir limosna, hacer malabares, limpiar vidrios de los autos y otras labores, a cambio de monedas.
Delito
Esta situación además de ser ilegal, pone en peligro a los infantes que andan entre los automóviles expuestos a ser embestidos, inducidos al consumo de drogas y otras situaciones antisociales.
Como ya se les han hecho advertencias, ante la reincidencia se valora la situación, ya que son unos 30 menores que constantemente se observan en diferentes puntos de la zona urbana haciendo “trabajos”, cuando deberían estar en la escuela, en su casa, o simplemente viviendo su infancia de manera feliz, se tendrá que analizar cada caso para darle un seguimiento.
Por lo pronto se prevé tomar a los niños en custodia de la asistencia social, ya que ellos no tienen por qué estar trabajando, generar el ingreso familiar es responsabilidad de los padres.
El procurador con apoyo de Tránsito, la Guardia Estatal de Género y otras instituciones, así como Derechos Humanos, han estado verificando esta situación en las calles, para prevenir riesgos para los niños.
Preocupa
Se cree que al salir de vacaciones de las escuelas, este tipo de conductas se generalicen, ya que lamentablemente en estos casos, la generosidad de la gente perjudica a los niños, ya que los padres obtienen hasta 500 pesos diarios o más con un menor pidiendo limosna, pues la mayoría de los automovilistas les da monedas.
La recomendación para los conductores es que eviten dar esa moneda a los niños en la calle, pues aunque pareciera una postura egoísta, se logra desalentar ese abuso por parte de adultos vividores, que no les importa poner en riesgo a los chiquitines para ellos no trabajar.