No bajes la guardia

13/10/15.- Tratándose de cáncer de mama la detección precoz continúa siendo indispensable para combatir la enfermedad con resultados favorables para las pacientes.

Según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), este tipo de cáncer afecta a alrededor del 16 por ciento de las mujeres a nivel mundial.

Para sensibilizar a la población en general, principalmente a la femenina, sobre los problemas que representa la enfermedad y la importancia de una detección precoz, cada 19 de octubre se celebra el Día Mundial contra el Cáncer de Mama.

La celebración es una oportunidad para destacar información relevante sobre el diagnóstico y tratamiento del padecimiento.
“El cáncer de mama puede aparecer tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, cerca del 99 por ciento de los diagnósticos ocurre en mujeres”, manifiesta el oncólogo Joel Mario Salazar Cavazos.

“El cáncer aparece cuando las células del epitelio glandular (conjunto de células cuya función es sintetizar hormonas y liberarlas en el torrente sanguíneo) se reproducen de forma descontrolada y muy rápidamente”.
Éstas pueden viajar a través de la sangre y los vasos linfáticos, hasta adherirse a los órganos o propagarse a otras áreas del cuerpo, lo que se conoce como metástasis.
La mayoría de los cánceres de mama comienza en las células que recubren los conductos (carcinomas ductales). Otros se originan en las células que recubren los lobulillos (carcinomas lobulillares), mientras que un porcentaje menor se origina en otros tejidos.

Tipos
Existen diferentes tipos de tumores de la glándula mamaria, algunos benignos y otros malignos.
Dentro de los tumores benignos los más comunes son conocidos como fibroadenomas, los cuales no se propagan hacia otros órganos.
“De los tumores malignos, también llamados cáncer o carcinomas, los más frecuentes son los epiteliales (adenocarcinomas), dentro de los cuales existen varios subtipos histológicos, siendo el más común el ductal”, explica el oncólogo.
Más del 90 por ciento del cáncer de mama son adenocarcinomas, que se originan en los epitelios de las glándulas mamarias.

Detección
El proceso de diagnóstico comienza cuando existe la sospecha de cáncer de mama por medio de la exploración física o por una mamografía de rutina.

A partir de ese momento el especialista puede indicar una serie de pruebas complementarias como un ultrasonido o ecografía para tener más información sobre la presencia de la enfermedad y, posteriormente, confirmarlo con una biopsia.

Prevención
La prevención primaria es aquella que permite detectar precozmente pacientes, hombres y mujeres, que por factores ambientales y/o genéticos tengan un alto riesgo de sufrir cáncer de mama.

En la actualidad, los avances médicos permiten identificar a los paciente susceptibles de desarrollar cáncer como el de mama y ayudarlos a reducir el riesgo con métodos de prevención o diagnosticarlos oportunamente con estudios de tamizaje, que se refieren a una serie de pruebas sugeridas para identificar a una población aparentemente sana con alto riesgo de manifestar determinada enfermedad.

Así se aumentan las probabilidades de una detección oportuna del cáncer y las posibilidades de curación.

Autocuidado
A partir de los 20 años de edad, toda mujer en condiciones normales debe iniciar la autoexploración mensual y las visitas al ginecólogo una vez al año para una revisión física.

La autoexploración se recomienda hacerla entre 7 y 10 después de la menstruación, para que la glándula mamaria no esté congestionada y sea más fácil detectar cualquier anormalidad.

Luego, a los 40 años se debe realizar la primera mamografía, de ser posible, acompañada de un ultrasonido o ecografía para complementar los resultados.

“Cuando existen antecedentes familiares importantes de cáncer en primer grado como la madre o las hermanas, entonces la primera mamografía debe realizarse alrededor de los 35 años de edad”, comenta el oncólogo Joel Mario Salazar Cavazos.

Agencia Reforma

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