Los Juegos del Poder

Sin estrategia

El presidente Andrés Manuel López Obrador ya no puede sostener ninguna justificación ni seguir culpando a sus adversarios políticos.
Lo que está ocurriendo en el país en materia de inseguridad pública es lamentablemente real. No son ocurrencias ni exageraciones de la oposición. Es una exigencia general.
El caso de los LeBarón derramó el rebosante vaso. Tres mujeres y seis menores despiadadamente asesinados en una de las peores masacres de su incipiente gobierno.
No es la única. Todavía no cumple el primer año de gestión y ya se han acumulado 15 hechos de asesinatos colectivos.
Lo refutaron los diputados de todas las corrientes políticas en la sesión en la que compareció el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana Alfonso Durazo. Los de MORENA se quedaron callados.
La estrategia es que no hay estrategia. El juego del “fuchi y del wacala” es una burla ante la incesante violencia que a pesar de los pesares no deja de sorprender.
El ofrecimiento del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, también fue una burla, pero el presidente mexicano no lo entendió.
Ofrecer apoyo para desarticular los cárteles que generan la violencia fue una manera de decirle que su gobierno no puede con el objetivo.
Videos de las benditas redes sociales resurgieron en las últimas horas: Andrés Manuel López Obrador en la última campaña prometiendo que en su gobierno no habría más masacres.
Apenas hace 24 horas, el ahora presidente pidió un año más para que empiecen a verse resultados en la consolidación del proyecto de la Cuarta Transformación.
En medio de las evidencias aseguró en alguna de las últimas “mañaneras” que su gobierno ha logrado mucho que “se ha avanzado y se seguirá avanzando”.
Los reclamos no se detienen. En el programa de Carmen Aristegui, el poeta y activista Javier Sicilia lanzó la advertencia: “O se resuelve esto (la violencia) o paramos el país”.
Aseguró que no se trata ni de chairos ni de fifís, “el tema de la seguridad debe hermanar a toda la sociedad, al ser un tema fundamental de la nación”.
La violencia y el caso LeBarón hizo que el presidente de los Estados Unidos insistiera en el tema de construir el muro en la frontera con México.
Atacar las causas que originan la inseguridad y la violencia, con programas de apoyo social, no está resultando suficiente y a pesar de los últimos acontecimientos, la insistencia del presidente es no “atacar la violencia con violencia”.
En México no hay estrategia contra la inseguridad. El fallido operativo en Culiacán confirmó que no hay rumbo y que estamos muy lejos de -siquiera- sentar las bases hacia la solución del problema.

Share Button