LOS JUEGOS DEL PODER

Maribel Villarreal

10/09/2017

Juan Diego y el Burro

En el 2014, Hilario Ramírez saltó al plano nacional con aquella cínica revelación de haber robado “poquito”.

El ex alcalde de San Blas, Nayarit, y en ese momento aspirante a repetir en la alcaldía, logró el objetivo; ganó por segunda vez la elección.

Aquello sólo fue el inicio.

“Layin”, como se le conoce popularmente, es un hombre polémico y hasta ridículo. Le gusta ser el centro de atención.

En uno de sus festejos de cumpleaños levantó el vestido a una joven con la que bailaba desatando la ira de la comunidad feminista de México y en sus repetidos excesos etílicos le da por cantar y bailar arriba de las mesas de cualquier cantina.

Su fama le alcanzó para ser designado como el mejor alcalde del 2014 por la Global Quality Foundation y después convertirse en candidato a la gubernatura nayarita.

La semana anterior, Tamaulipas conoció a Juan Diego Guajardo. El video con motivo de su Primer Informe de Gobierno lo sacó vertiginosamente del anonimato.

Las opiniones se dividieron pero el alcalde de Río Bravo se hizo famoso.

La controversia se centró en sus tendencias sexuales después de los sugerentes movimientos que al ritmo de “I Will survive” pusieron en duda sus preferencias.

Nadie recuerda el contenido del mensaje político. Prevalece colectivamente la imagen del edil mal bailando y pegando de brincos.

La breve escena en la que golpea su trasero con el de otro hombre en señal de celebración queda para la posteridad y la vergüenza de su pueblo.

El video se viralizó. Compitió con la imagen de un burro que en Matamoros fue trasladado mediante grúa a las instalaciones de Tránsito Local.

La historia fue en la colonia Lomas del Real. Unos carretoneros que fueron ahuyentados por los vecinos cuando clandestinamente tiraban basura en un predio baldío partieron abruptamente dejando el burro abandonado.

Ante lo singular del caso, privó la confusión y las autoridades de vialidad sólo atinaron a trasladar al animal según sus limitadas posibilidades.

La imagen del burro arriba de la grúa también fue viral. También desplegó opinión divididas. También derivó en algunas críticas e inevitables cuestionamientos.

Finalmente el burro también se hizo muy popular con la diferencia de que el burro no busca la reelección.

maribelvillarreal@hotmail.es

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