Incidental golpe a la ultraderecha panista

3/01/2019 – Con la muerte de Rafael Moreno Valle desapareció el más influyente liderazgo del Partido Acción Nacional (PAN), con cuyo poder ganó la presidencia Marko Cortés, pero también se desvaneció su más sólido prospecto a la Presidencia de la República para 2024, un proyecto que comenzó a construir con las peores prácticas desde que ganó la gubernatura de Puebla en 2010.

CIUDAD DE MÉXICO.- Tras el desplome del helicóptero en el que viajaban el senador panista Rafael Moreno Valle y su esposa, la gobernadora de Puebla Martha Érika Alonso, el PAN perdió su liderazgo interno más poderoso, y no sólo porque ella había logrado conservar Puebla para la derecha, sino también porque el legislador había llegado a una serie de acuerdos para amarrar su candidatura presidencial. Sin embargo, esta labor se basó en traiciones, acuerdos incumplidos y un autoritarismo cuyas primeras víctimas fueron los propios panistas.
Con la muerte de Rafael Moreno Valle desapareció el más influyente liderazgo del Partido Acción Nacional (PAN), con cuyo poder ganó la presidencia Marko Cortés, pero también se desvaneció su más sólido prospecto a la Presidencia de la República para 2024, un proyecto que comenzó a construir con las peores prácticas desde que ganó la gubernatura de Puebla en 2010.
Sin Felipe Calderón y Margarita Zavala, así como con la marginación del excandidato presidencial Ricardo Anaya y los viejos liderazgos, el PAN experimenta un reacomodo interno con gobernadores que ya no tienen a Moreno Valle para que los articule, aunque emergen otros prospectos presidenciales, como el diputado Juan Carlos Romero Hicks y el gobernador Javier Corral.

Escenario electoral
A la crisis interna derivada de la muerte de la pareja Alonso-Moreno Valle se suma el complejo escenario electoral para el PAN: la primera elección con Cortés como presidente, la extraordinaria de Monterrey, la perdió ante el PRI el domingo 23, y se perfila la misma suerte ante Morena en la gubernatura de Baja California, después de tres décadas ininterrumpidas de gobierno.
Uno de los escasos panistas que alertaron de la captura del PAN por parte de Moreno Valle en la más reciente elección interna, Juan José Rodríguez Prats, advierte que la muerte de éste deja en la orfandad a Cortés, pero al mismo tiempo lo libera para que asuma su condición de presidente del PAN.
En 2010, con todo el apoyo de Felipe Calderón, Elba Esther Gordillo y la coalición de PAN, PRD, MC y Panal, Moreno Valle ganó la gubernatura de Puebla, desde la que comenzó a construir su candidatura presidencial, inicialmente prevista para 2018.
Esto supuso un pacto con la dirigencia del PAN, presidido a nivel nacional por César Nava, y con la organización secreta de ultraderecha El Yunque –que en Puebla se fundó en la década de los cincuenta–, con pláticas que comenzaron en 2009.
Con Moreno Valle asistían a esas reuniones su concuño Fernando Manzanilla, quien fue coordinador de campaña y el primer secretario de Gobierno, y Banck Serrato, mientras que El Yunque era representado por Jorge Espina, expresidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex); Luis Regordosa Valenciana y Pablo Rodríguez Posada, líderes empresariales locales, así como el exdiputado Pablo Rodríguez Regordosa.
Producto de esos encuentros secretos fue un documento de compromisos de Moreno Valle con los jerarcas de El Yunque, como confirmó Rodríguez Regordosa. “Para más detalles, lo redacté yo”, dijo al reportero en junio de 2017 (Proceso 2119).
Aunque no participó en las reuniones, Juan Carlos Mondragón supo del pacto como presidente del PAN en la elección de 2010. Reveló que el documento por duplicado –el cual sólo tienen Moreno Valle y Rodríguez Regordosa– enlistaba compromisos sobre un gobierno con visión de largo plazo y participación ciudadana.
“Uno de los acuerdos era respetar la vida interna del partido, no meterse desde el gobierno, y a cambio no nos meteríamos en el gobierno. Él había dicho que iba a gobernar con panistas, pero no se exigió una sola cartera. Se pidió que fuera un gobierno sin corrupción, abierto a la transparencia y al desarrollo democrático y con separación de poderes”, dice Mondragón.
–¿Y Moreno Valle cumplió con estos compromisos?
–¡No, de ninguna manera, en absoluto! No hay un solo punto que se haya cumplido: ni en el tema de la corrupción ni de transparencia, mucho menos en la división de poderes. La conformación de su gobierno no fue de verdadera transición. De ninguna manera cumplió.
Al mismo tiempo que en su sexenio se disparó la inseguridad y la violencia, el robo de combustible –que implicó a altos mandos de la Policía Estatal y a políticos como Javier Lozano– y se multiplicaron los feminicidios, como lo admitió la propia Alonso como candidata, Moreno Valle impuso en el PAN numerosas prácticas autoritarias.
Una de ellas fue la afiliación masiva instrumentada por Eukid Castañón Herrera, su operador político acusado también de montar el aparato de espionaje a cargo de Joaquín Arenal Romero, exsubdirector de contrainteligencia del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).
Desde que Moreno Valle coqueteó con el PAN, en 2006, y sobre todo desde que se perfilaba su candidatura al gobierno estatal, una de las prominentes panistas de Puebla, Ana Teresa Aranda, advirtió de los riesgos para el partido.

Mensaje siciliano
En 2013, un comando ingresó a su domicilio mientras estaba ausente.  Ella culpó a Moreno Valle: “Es un mensaje siciliano que lleva la marca de ya sabes quién”, dijo Aranda. Uno de sus mejores amigos, el exalcalde panista Pedro Barojas, fue detenido con violencia en octubre de 2011 cuando iba con ella a la sesión del Consejo Estatal del PAN.
“Esa persecución le ha servido para mandar una enseñanza: a cualquiera que se quiera sublevar le va a pasar lo que a Pedro, que está en el bote, sea culpable o no. Bartlett se queda pequeño junto a Moreno Valle.”
–¿A ese nivel? –pregunta el reportero.
–Sí, de plano. Nada más comparemos los medios. En los tiempos de Bartlett podías ir a los medios, hablabas en la televisión y la radio, le pegabas al gobernador y ni modo. Ahora, salvo tres o cuatro excepciones, los medios mueren de miedo. ¡Es increíble la sumisión!
Con más de 350 presos, procesados y perseguidos políticos en su sexenio, Moreno Valle llevó la represión a niveles inauditos, como la muerte del niño José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo, de 13 años, cuyo cráneo fue destrozado por un cartucho de gas lacrimógeno cuando la Policía Estatal desalojaba un bloqueo carretero, el 19 de junio de 2014, al amparo de la llamada “Ley Bala”. El abuso derivó en una recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que nunca cumplió a cabalidad.
Luego de dejar la gubernatura en manos de Gali, Moreno Valle emprendió la búsqueda de la candidatura presidencial mediante una estructura nacional que financió durante años, pese a lo cual fracasó ante Anaya. Sin embargo, Moreno Valle amarró con Anaya la candidatura de su esposa a gobernadora y la propia como senador. Y luego pactó con Cortés su apoyo a cambio de la coordinación del PAN en el Senado, plataforma de su proyecto presidencial.
Damián Zepeda, quien prefirió renunciar a la coordinación antes de ser sustituido por Moreno Valle, definió la trayectoria de éste, exactamente un mes antes de su muerte, en dos palabras: autoritario y traidor.

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