Hispanos mantienen vivas sus tradiciones

Con la Navidad y el Año Nuevo, miles de hispanos son invadidos por un espíritu muy especial. Esta es una época en la que afloran sentimientos de esperanza, solidaridad, alegría y regocijo, una gran fiesta que reúne a la familia y a los amigos.

 

Tradiciones

Así con fuegos artificiales, campanas al vuelo, 12 uvas, cena en familia, vino espumoso, abrazos y música alegre, se reviven estas tradiciones que se remontan al siglo IV y son universales; pero que a diferencia de otras ciudades de Estados Unidos, en Texas tiene una marcada influencia de la comunidad mexicana. “Como en el resto del mundo, los mexicanos nos reunimos con nuestros seres queridos, familiares o amigos, para celebrar lo que hemos compartido en el año que termina y desear uno mejor para todos”, señala Armida Rivera, oriunda de Guerrero. Los barrios y las calles se llenan de luces multicolores para darle la bienvenida a una celebración que prácticamente comienza con el Día de Acción de Gracias. “Vivimos en Dallas hace 20 años, pero no hemos perdido las tradiciones del arbolito y sus adornos, el nacimiento o pesebre y en torno a él hacemos las posadas. También nos reunimos con amigos cantamos al niño Dios, rompemos piñatas, y damos bolsitas de dulces, son muy divertidas”, comenta Magdalena Ruiz, oriunda de Querétaro- México.

 

Espíritu de Fin de Año

Las grandes mansiones de Highland Park, el sector de Interlochen en Arlington y el parque Deerfield en Plano, muestran espectaculares pingüinos blancos, Santas y luminosos alces; mientras algunos centros comerciales como Galería, North Park y Village Park, adornan sus instalaciones con luces y espectáculos pirotécnicos, además de presentar jugosas ofertas que atraen visitantes de todas las regiones del país y del mundo. Es tiempo de recogimiento y unión familiar; es una época especial para expresar cariño, compartir con los amigos y, por supuesto compartir tradiciones tan arraigadas como las pastorelas, posadas y rezar la Novena de Aguinaldos.

 

Comidas y bebidas

A la par de los regalos y festejos, se comparte con múltiples y descomunales opciones gastronómicas en las que sobresalen los tamales, el pavo, mole, ponche con piquete, romeritos, pozole, buñuelos y mucho más. Pero lo mejor es el “recalentado” es decir lo que sobró de la cena de noche buena, una tradición muy arraigada en todo México, muy acorde al carácter generoso del mexicano, y también a su deliciosa gastronomía nacional. “Nos reunimos nuevamente en familia, con parientes y amigos, después de haber festejado el nacimiento de Jesús el día anterior, normalmente crudos y desvelados, disfrutamos como los niños se divierten con los juguetes y regalos del niño Dios”, señala Julia García, oriunda de Guadalajara.

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