Hallan muerto al sacerdote secuestrado en Guerrero

Con un balazo en el cráneo fue hallado el cuerpo del sacerdote, Gregorio López Gorrostieta, en el poblado colonia Juárez, municipio de Tlapehuala, en Tierra Caliente, el religioso había desaparecido el lunes pasado, informaron fuentes del gobierno estatal.

 

Familiares del cura, perteneciente a la Diócesis de Ciudad Altamirano, hicieron el hallazgo del cuerpo, que fue trasladado al ministerio público de Chilpancingo, alrededor de las 16:40 horas de este jueves, en la parte trasera del monumento a Lázaro Cárdenas.

 

En un comunicado de prensa, la Diócesis de Ciudad Altamirano informó: “comunico con profundo dolor que nuestro hermano, el padre Gregorio López Gotostieta, ha partido a la casa del Padre, con fe puedo decir que está gozando de la presencia de Dios. Dios perdone a quien hizo tan aberrante acción. Se velará hoy en el Seminario de Ciudad Altamirano, y mañana temprano saldrá el cuerpo a su parroquia de Nanchititladel”.

 

Apenas el miércoles por la tarde, el obispo de la diócesis local, Maximino Martínez Miranda, encabezó una manifestación en la cabecera municipal, para exigir a los captores la liberación del cura.

En la marcha participaron poco más de 300 feligreses pidiendo el regreso del sacerdote, quien fue secuestrado por sujetos armados cuando se encontraba en las instalaciones del seminario católico en Ciudad Altamitano.

 

El obispo, Maximino Martínez, había informado en otro comunicado que por la espiral de violencia que existe en esa zona de Guerrero, colindante con Michoacán, habían tomado una serie de medidas preventivas de seguridad para proteger su integridad física -en este caso rotular los automóviles que utilizan- así como evitar viajar de noche, además de notificar el lugar al que se trasladen.

 

“Basta ya, es el grito de todos los obispos de México y de esta Diócesis. Basta de los que provocan inequidad, corrupción, impunidad, complicidad y a la vez indiferencia, que lo único que han hecho es provocar violencia, temor y desaparición”, decía el comunicado difundido luego de la desaparición del cura.También en entrevista, el obispo Maximino Martínez, manifestó que en la región de Tierra Caliente, la ciudadanía está cansada por el accionar de la delincuencia.

 

Apenas el pasado mes de septiembre, el cura Ascención Acuña Osorio, fue encontrado sin vida a orillas del río Balsas, luego de dos días de haber sido secuestrado.

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