Gaceta

Raúl Terrazas

24/12/17

La Navidad y la política

Feliz Navidad debe ser más que un término de buenos deseos. Es cuestión de contexto, de actitud y hasta de espíritu.
Puede ser buena, regular, mala y, así como hay personas que están enfocadas en buscar la felicidad durante la Navidad, también las hay que la sufren en muchos sentidos.

Sobre todo, cuando lo que se tiene no alcanza para las perspectivas que el contexto de la Navidad creó desde mediados de noviembre, por aquello de que, el comercio comienza a promocionar los artículos navideños, es decir, se genera el espíritu para que las personas se visualicen felices.
Eso de las luces, los cantos navideños, la festividad en las calles, las posadas, los mensajes de buenos deseos de todo mundo, los regalos en perspectivas y la tendencia a precipitar las fechas para llegar francos a este día, el de la Nochebuena, dan el contexto, con el propósito fundamental para lanzar las palabras mágicas de, ¡Feliz Navidad!

Dicho por psicólogos, los planes para vivir la alegría de la Navidad, no implica que, desde una perspectiva social, se encuentra establecido que debamos de vivir estas fechas con alegría, también puede invadir a las personas y a las familias la melancolía y la tristeza, por situaciones familiares que generaron incomodidades, sobre todo lo relativo a la economía y la pérdida de parientes.

Es cierto que, la sociedad exige que vivamos la Navidad con alegría, pero, debemos de tener en cuenta que, como reza el refrán popular, “nadie sabe lo que trae el costal más que, el que lo lleva cargado” y con un sentido positivo, buscar la felicidad para disfrutar la época de fin de año.
Los profesionales de la psicología, señalan que el disfrute de la Navidad, dependerá de dónde queramos poner nuestro foco de atención, porque fijarse en los que ya no están, como superar la presencia de alguien que nos cae mal, las dificultades del gasto que implican los regalos y hasta la cena de Navidad, será difícil que la fecha sea agradable.

El asunto es focalizarse en lo positivo, en disfrutar al máximo las personas y los detalles, organizar la cena y las reuniones con lo que se tiene, dejar las malas vibras para después y vivir la presencia de los familiares y amigos de la mejor forma.

En Navidad se puede ser Grinch, sin embargo, no es lo recomendable, sobre todo, si el significado de decir Feliz Navidad, es más que un saludo o una expresión de buenos deseos, es por los motivos de la fecha relacionada con lo religioso y por tanto una invitación a disfrutar la presencia de toda la familia.

Según un estudio de la Universidad de Warwick, Inglaterra, la felicidad en Navidad es mayor en las personas que la celebran bajo la premisa del significado de esta festividad, ya que, quienes lo hacen por este motivo, son más felices que quienes la celebración la ciñen a los regalos y detalles costosos.

El doctor Stephen Joseph, quien dirigió el estudio, dijo que, al observar la evidencia de la investigación, aquellos que celebran el significado espiritual de la Navidad son más felices e indica que demasiado materialismo en la vida de las personas, puede ser terrible para encontrar el sentido de la felicidad.

Además, hay que decir que la felicidad no es una cosa, es un camino. No se compra en un supermercado, sino al caminar.
Estamos en la época en que los deseos de felicidad abundan, por eso la frase de Feliz Navidad, que está en todas partes, tiene que ir más allá de un buen deseo, jamás ser una utopía y mejor dar un paso agigantado para que se convierta en la felicidad con alguien o por algo.
Siempre nos impresionan las personas felices, porque parece que caminan casi volando frente a las dificultades, pero, lo hacen con alguien que les impulsa a seguir adelante.

Es una felicidad que provoca hasta envidias, por eso se convierten en blanco de críticas para destruir su condición.
Es el día de la Nochebuena y mañana es Navidad, por ello, nuestra aspiración es que todas las personas tengan a su alcance motivos para ser felices, para disfrutar a plenitud a su familia y vivir el momento al máximo, porque es irrepetible dado que, durante todo el año luchamos para que la Navidad nos fortalezca en todos los sentidos.
Tan profundo es el sentido de la Navidad, que ha detenido guerras, confrontaciones y generado treguas entre los hombres, de ahí que su significado se potencializa.

En la Navidad también hay espacio para la política, propicia el acercamiento de quienes se mueven en ese ámbito con sus familias y les lleva a establecer metas a corto y mediano plazo, en especial esta Navidad, en la que podrían hasta pedir a Santa, el regalo de una candidatura para legislador federal o alcalde de los municipios de Tamaulipas.
Para presidente de la República ya no, porque cada partido o alianza ya tiene el suyo.
Después de la Navidad y el año nuevo, los políticos tienen que echarle muchas ganas para generar contextos a través de los cuales puedan concretar sus proyectos.

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