Gaceta

Los derechos humanos en crisis

Algo que no estaba calculado, en el escenario complicado que tiene el país debido a la forma de gobierno y al comportamiento de los grupos de poder en todos los órdenes, es que, la nación también esté inmersa en una crisis de derechos humanos.
Solo porque la afirmación viene del Mtro. Raúl González Pérez, quien decidió estar de nuevo en la UNAM para ofrecer sus clases a los alumnos y entregar las riendas de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en la cual se esforzó por hacer un mejor papel que sus antecesores.
El ombudsman, como se conoce a las personas que se dedican a esto de los derechos humanos hizo varias apreciaciones que dejan mucho a la imaginación respecto a la situación de los mexicanos en esta materia, por ejemplo, su preocupación por la violencia e inseguridad e insatisfacción porque las instituciones no respondieron a las exigencias de un país que, como México está en medio de crisis severas en muchos temas.
El hombre lamenta la violencia contra las mujeres, los periodistas, la sociedad misma y cree que la crisis tiene que ver con la desigualdad y la pobreza, la corrupción y la impunidad, desde luego la violencia e inseguridad y una más, la debilidad del Estado de Derecho y la debilidad institucional.
Describir cada una de ellas sería lo correcto, pero, ni siquiera es necesario, porque todos los mexicanos saben de qué pata cojea el país y aún así abrigan la esperanza de que esto se componga en función de los proyectos y programas que ya se tienen en marcha, aunque los resultados que aportan sin insuficientes para que pueda al menos observarse, ya no sentir, que las cosas cambian.
González Pérez, considera que en materia seguridad, debe concretarse la interacción de las policías federales con las estatales y armonizar su trabajo, es decir, que sea en el mismo sentido para que pueda pasarse de una vez por todas de los planes a los hechos y que, además, se incluya el asunto de los derechos humanos, a sabiendas de que ésta acción puede ir de la mano con la seguridad.
Queda la impresión de que, el ombudsman cree la Comisión Nacional de Derechos Humanos, podría disminuir su actividad, por ello es necesario que el tema se mantenga en la agenda de las organizaciones sociales, de partidos y de los medios de comunicación, para que la observación de los derechos fundamentales de los ciudadanos puedan exigirse conforme a lo previsto en la Constitución de México y sus Leyes Secundarias.
La recomendación del presidente de la República para que quien sustituyese a Raúl González Pérez fuese alguien que haya padecido la falta de acciones a favor de los derechos humanos, fue casi una indicación, porque, de inmediato se conoció el nombre de Rosario Piedra Ibarra, hija de la luchadora de estas causas, Rosario Ibarra de Piedra, con quien el titular del Poder Ejecutivo Nacional tuvo siempre intercambio de ideas.
De entrada la hija de la luchadora social, aseguró que actuará por todos los que vean vulnerados sus derechos, sin importar de dónde vengan, al tiempo que pudiera sobre la mesa su opinión en el sentido de que el país vive una crisis humanitaria, que ella atenderá, para no caer en la forma de trabajar en la CNDH que no ha dado los resultados esperados.
Podría decirse que esto estará mejor de aquí para adelante, sin embargo, los entramados del ejercicio diario para responder a las necesidades de derechos humanos, hará que se adopten nuevos esquemas y que, como dice el luchador social de Victoria, Guillermo Gutiérrez Riestra, falta que los funcionarios de las llamadas Comisiones Independientes, mejoren su capacidad de gestión y de resolución. Mínimo que las dependencias respondan a las recomendaciones y necesidades de información requeridas para dar vigencia a los casos.

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