EN CONCRETO

Ángel A. Guerra

2/09/17

“Arreglan” a Luebbert  con un abrazo y un aplauso

Las furiosas denuncias del ex senador OSCAR LUEBBERT contra SERGIO GUAJARDO, se diluyeron suavemente al delicioso arrullo de la retórica institucional, que cantó loas de reconocimiento a su trayectoria política y su gallarda participación en el proceso de reestructuración del PRI estatal.
LUEBBERT se conmovió tanto con el panegírico del flamante dirigente estatal del PRI, que se persuadió de la pertinencia de dar vuelta a la hoja como lo sugirió SERGIO en su discurso, y hasta convocó a la militancia priísta reynosense “a dar la bienvenida a la política de acuerdos, consensos y participación, porque -anticipó-, bajo ese escenario se tomarán las decisiones que vienen el 2018”.
Previo al torneo de elogios mutuos en que se convirtió la visita de SERGIO MALDONADO a Reynosa, ex alcaldes y ex líderes priístas de la ciudad comieron en privado con su dirigente estatal, con quien intercambiaron impresiones y lograron acuerdos, pero nada de eso trascendió.
Cuando SERGIO llegó al edificio del PRI, cuatro horas después de la comida y la sobremesa, arribó acompañado de un OSCAR LUEBBERT sonriente y saludador.
“¿Cómo están, raza… por qué tan serios?”, saludó y luego recorrió una por una las filas de priístas reunidos en la sala de sesiones del comité municipal del PRI, que dirige OMAR ELIZONDO GARCÍA.
A SERGIO lo seguían también el ex candidato priísta a la alcaldía, ERNESTO ROBINSON TERÁN, AÍDA ZULEMA FLORES PEÑA, PEPE HERNÁNDEZ CUESTA, BENITO SÁENZ BARELLA.
En su discurso de bienvenida, el líder local del PRI, OMAR ELIZONDO, dijo tímidamente que Reynosa quiere la unidad; “Reynosa quiere participar y ser parte de la recuperación de Tamaulipas”, puntualizó.
Ya iniciada la reunión, ingresaron a la sala los ex diputados TOMÁS ROBINSON y LETY TERÁN, padres de ERNESTO ROBINSON, quien “placeó” sus aspiraciones como “prospecto” a repetir como candidato del PRI a la presidencia municipal el 2018.
Pero, de otro lado, el amigo, amigo, amigo de SERGIO GUAJARDO, el líder cetemista REYNALDO GARZA ELIZONDO, también fue iluminado por los reflectores mediáticos durante la reunión.
En su discurso, SERGIO GUAJARDO reconoció que en las elecciones del 2016 “nos ganó la soberbia. Creímos que nunca íbamos a perder la gubernatura… que nunca íbamos a perder los ayuntamientos… que nunca íbamos a perder las diputaciones”, al dolerse de que el PRI tiene “muy poca representatividad como gobierno en Tamaulipas”.
E hizo otra confesión:
GUAJARDO reconoció que antaño, cuando el PRI tenía presupuesto, se pagaba a los operadores que ayudaban en las campañas, “pero luego vimos que se iban con quien les pagaba más, y no había convicción… pero antes -dijo- mucho antes, me tocó hacer política con nuestros propios recursos.
“Ahora -reconoció- tendremos que regresar a nuestros orígenes, porque aunque queramos pagarles a nuestros colaboradores de campaña, no hay de dónde”.
“También nos ganó la confianza… nos confiamos, y perdimos”, admitió.
En su intervención, después de que SERGIO GUAJARDO lo premió con un abrazo en público, y un aplauso -que provocó que OSCAR se sonrojara hasta el enrojecimiento facial-, LUEBBERT dijo que con los ayuntamientos de Matamoros, Río Bravo, Victoria y Tampico, el PRI gobierna el 47 por ciento de los tamaulipecos, e indicó que si en el 2018 gana Reynosa, el porcentaje se elevará al 70.
“Pero si ganamos también Nuevo Laredo, Altamira y San Fernando, el PRI estaría gobernando entre el 80 y el 85 por ciento de los tamaulipecos”.
“Vamos a echarle muchas ganas. Vamos a tener que aprender a tomar decisiones a través de los consensos”, dijo OSCAR, como proyectándose a sí mismo del diálogo que horas antes había sostenido con SERGIO GUAJARDO.
En lo municipal, el presidente estatal del PRI presentó oficialmente ante los consejeros municipales, “A estos cuatro buenos gallos para el partido de Reynosa: VÍCTOR AGUILAR ORTA, GUSTAVO RICO DE SARO, DERLY RIVAS y JAIME ARREDONDO. El nuevo presidente saldrá de un proceso transparente, como sucedió conmigo”, añadió, como echándole sal a la herida.
Junto con OSCAR LUEBBERT, acompañó a GUAJARDO otro ex presidente municipal, MIGUEL VALDEZ REVILLA; JOSÉ ÁNGEL CANTÚ RESÉNDEZ, OTHONIEL OCHOA GUERRERO, RAÚL ZÁRATE LOMAS, OLGA GARZA, REYNALDO GARZA ELIZONDO, SANJUANITA AGUIÑAGA, DULCE NAVA CASTAÑEDA, SALVADOR PORTILLO, NORMA GONZÁLEZ, el biólogo ANTONIO CABALLERO GALVÁN, RAFAEL ACUÑA, HILARIO BARRERA, HÉCTOR OLIVARES, ALAN ALEXANDER, entre muchos otros.
Pero como el tema da para más y el tiempo se nos acorta, mañana le seguimos.
A propósito de “polaca”, el empoderamiento de ERNESTO CORDERO ARROYO como líder del Senado de la República -“haiga sido como haiga sido”-, en vísperas del proceso interno de selección del candidato [¿candidata?] del PAN a la presidencia de la República, crea excelentes perspectivas para el panismo tamaulipeco, habida cuenta que CORDERO forma parte del bloque legislativo que encabeza en el país ROBERTO GIL ZUARTH, artífice de la victoria de los siete candidatos de Acción Nacional a gobernadores, incluyendo Tamaulipas.
Es decir, el acomodo de CORDERO ARROYO en el Senado parece concretar lo que en Tamaulipas todavía se visualiza como una posibilidad, lejana quizá, pero no inalcanzable: otra escalada del grupo azul tamaulipeco a nivel de Gabinete, con el Gobernador CABEZA DE VACA al frente.
Y es un anticipo, por supuesto, de la preeminencia de la familia CALDERÓN-ZAVALA en la contienda interna de Acción Nacional por la candidatura a la presidencia de la República, que se disputan el ex gobernador de Puebla, RAFAEL MORENO VALLE; el propio líder azul RICARDO ANAYA CORTÉS y la ex primera dama del país, MARGARITA ZAVALA.
Desde nuestra perspectiva, Tamaulipas la está jugando con MARGARITA ZAVALA, pese a que la cúspide del poder estatal también maneja una excelente relación con MORENO VALLE y ANAYA CORTÉS.
Por hoy es todo, nos leemos el lunes.

 

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