En Brasil, tres mujeres se casaron

27/10/15.- Una serie de casos de relaciones sentimentales a tres bandas salió a la luz en Brasil y abrió un debate sobre los límites legales a la formación de familias en un país muy religioso y en el que la bigamia está penada con cárcel.

“El principio de monogamia está en jaque”, afirmó el presidente del Instituto Brasileño de Derecho de la Familia (IBDFAM), Rodrigo da Cunha Pereira, que defiende la flexibilización de la legislación para reconocer los derechos a estos nuevos modelos de familia.

El caso que ganó más notoriedad recientemente fue el de tres mujeres que, a comienzos de octubre, registraron ante un notario de Río de Janeiro que mantienen una “unión estable” y viven juntas como cualquier matrimonio.

La “unión estable” es una figura jurídica equiparable al matrimonio, puede ser formada tanto por parejas hetero u homosexuales, pero sus miembros son considerados solteros y tienen limitaciones en cuanto a herencias y otros derechos.

El documento notarial firmado por el trío de mujeres incluye cláusulas sobre la tenencia de sus bienes o sobre el derecho a decidir sobre la vida de una de ellas en el hipotético caso de que se encuentre al borde de la muerte conectada a un aparato.

Una de las integrantes del trío pretende quedarse embarazada el año que viene y desea que los apellidos de sus dos compañeras también figuren en la partida de nacimiento de su hijo como madres, algo que, según especialistas, podría tener respaldo legal puesto que en Brasil ya hay jurisprudencia sobre casos de familias multiparentales.

El primer caso similar conocido en Brasil fue el de un trío anónimo de Río de Janeiro, formado por un hombre y dos mujeres, que registró su unión en 2012, aunque, debido a las dudas legales que generó esta petición, sólo consiguió que fuera aceptada en una notaría de Tupã, municipio de Sao Paulo a 950 kilómetros de distancia de su hogar.

El debate de los triángulos amorosos se ha extendido rápidamente en el país por varios casos televisados, unos reales pero sin papeles de por medio, como uno ocurrido en el marco de la edición brasileña de Gran Hermano, y otro de ficción, una boda a tres en una reciente telenovela en horario de máxima audiencia.

Otro caso real que ha causado revuelo es el de un trío formado por dos mujeres y un hombre (Angélica, Paulinha y Klinger) que cuenta su día a día en una página de Facebook con cerca de 13.000 seguidores, en la que los integrantes se definen como un “trisal”, palabra que une “trío” y “casal” (pareja).

Pero los casos de tríos que viven juntos son apenas una punta de iceberg en comparación a la cantidad de casos de personas que tienen al menos dos familias sacramentadas en uniones estables, lo que causa problemas legales.

“Las uniones estables simultáneas son miles en Brasil. Es una realidad que la moral hipócrita insiste en mantener invisible”, comentó Pereira.

Estas personas con múltiples parejas, que pueden tener mutuo conocimiento o no, evitan casarse para no incurrir en el delito de bigamia, que está penado con hasta seis años de cárcel.

Según Pereira, decenas de tribunales ya han fallado a favor del reconocimiento de las uniones estables paralelas, lo que está “cambiando la jurisprudencia”, pero mientras tanto estas parejas sufren el menoscabo de derechos sucesorios y de pago de pensiones.

Pero todas estas batallas judiciales podrían acabar sin efecto alguno si prospera un proyecto de ley que tramita en la Cámara de los Diputados con el impulso de sectores conservadores con mucho peso en el Congreso, entre ellos la influyente bancada de legisladores evangélicos.

Ese proyecto de ley, que ya ha sido aprobado por una comisión parlamentaria pero aún tiene que ser analizada por los plenos de la Cámara de los Diputados y del Senado, pretende establecer que la familia está formada “por un hombre y una mujer”, una definición que ha soliviantado a los defensores de los derechos de los homosexuales.

EFE/El Bravo

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