El sistema aduanero, puerta grande del crimen el sexenio pasado

En México existen 49 aduanas cuya operación contribuye con 31% del PIB. Sólo en 2018 se recaudaron 949 mil millones de pesos, según cifras de la AGA. En ese escenario, una de las primeras acciones que implementó Ricardo Peralta Saucedo fue reemplazar a los encargados aduanales por abogados penalistas especializados en el combate al crimen organizado y en labores de inteligencia, con una “trayectoria impecable”, dice.

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- En México somos un caldo de cultivo “extraordinario” para el tráfico y el contrabando porque se puede, “porque todo el tiempo van de la mano la impunidad y la corrupción”, dice Ricardo Peralta Saucedo.
Sabe de lo que habla. Durante cinco meses que encabezó la Administración General de Aduanas (AGA) y Comercio Exterior se metió a sus entrañas hasta que el jueves 23 el presidente Andrés Manuel López Obrador lo nombró subsecretario de Gobernación.
En entrevista con Proceso 13 días antes de que sustituyera a Zoé Robledo, quien dejó el cargo para ocupar la dirección general del IMSS, el autonombrado “Apóstol de la 4T” abordó el estado en el cual encontró las aduanas, el tráfico de la piratería, drogas y armas, los decomisos, la corrupción y abusos de autoridad; también expuso los planes que tenía para enderezar el sistema aduanero mexicano.
Abogado y maestro en derecho constitucional y administrativo por la UNAM, con especialidades en procuración de justicia, delincuencia organizada y seguridad nacional, Peralta aspiró a encabezar la Fiscalía Anticorrupción, pero el 13 de diciembre el titular del Ejecutivo lo puso al frente de la AGA. “Encontré las aduanas con ese desprestigio de hace décadas. Desde su existencia han crecido de la mano del contrabando y la corrupción. (Aunque) mucha mercancía pasa por las aduanas, ésta puede pasar por donde sea”, explica.
En ese contexto, México sólo tiene 19 puntos aduaneros en los 3 mil 400 kilómetros de frontera que comparte con Estados Unidos y únicamente tres en los mil kilómetros en la frontera sur.
El funcionario federal detalla: “Fuimos a la frontera sur, nos subimos a las ‘cámaras (de llanta)’ o balsas con las que cruzan 400 veces al día el río Suchiate y tienen capacidad para una tonelada y media. Pueden pasar un carro, (rifles) Barrett, armas, granadas, drogas y, por supuesto, migrantes. Pasan lo que quieras de Guatemala para acá”.
También especialista en comercio exterior, reconoce que existen redes internacionales que cooptan a personas en México para operar el contrabando. “¿A quién se le ocurriría enviar 40 toneladas de piratería? Se necesita a alguien que las reciba y las ponga a la venta. Son socios de negocios ilícitos que necesitan esa dualidad, quien mande fabricar y lo compre allá, quien lo importe a México, lo transporte, lo reciba y lo lleve a la venta.”
Expone que lo mismo ocurre con la droga: “Nadie manda una maleta de cocaína para ver quién se la encuentra. La envían con personas desde Bolivia, Perú o Colombia. Ya hay colusión de alguien que los recibe aquí con la maleta, la distrae de las líneas de revisión y de los perros, la lleva por una banda distinta o sale sin ser sujeta a una revisión, se la lleva caminando como si nada. Es una práctica desde el pasado, un modus operandi muy común, una red internacional”.

Mensajeros del crimen
En México existen 49 aduanas cuya operación contribuye con 31% del PIB. Sólo en 2018 se recaudaron 949 mil millones de pesos, según cifras de la AGA. En ese escenario, una de las primeras acciones que implementó Peralta fue reemplazar a los encargados aduanales por abogados penalistas especializados en el combate al crimen organizado y en labores de inteligencia, con una “trayectoria impecable”, dice.
Durante los cinco meses que estuvo a cargo de las aduanas fueron decomisadas casi tres toneladas de droga, principalmente cocaína y mariguana. Destacó la detección de 15 kilos de fentanilo, “un opiáceo poderosísimo que lo mandan de Asia, primordialmente de China”, hacia Estados Unidos.
Buena parte de esa droga, asegura, fue decomisada en la oficina del Servicio Postal Mexicano (Sepomex) del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), mediante un procedimiento especial que incluye la revisión de los pedimentos oficiales que coincidan con el contenido. También pasa por rayos X, monitoreo, olfateo de perros, químicos del laboratorio del AGA que identifican la sustancia ilícita y, por último, la notificación a la Policía Federal y al Ministerio Público para el decomiso.
El pasado 27 de abril, la Policía Federal y el personal de la Aduana del AICM aseguraron dos kilos de fentanilo en cajas de cartón, cuyo destino era Hong Kong, según una nota de Excélsior. También hallaron 10 kilos de metanfetamina en ocho envoltorios escondidos en un paquete con equipo para escalar, con destino a Osaka, Japón, y unos 11 kilos de mariguana en 11 envoltorios rumbo a Iowa, Estados Unidos. Toda esa droga fue detectada en paquetes enviados vía Sepomex, de acuerdo con el texto. El 1 de marzo más de 123 kilos de cocaína fueron asegurados en la aduana del aeropuerto de Guadalajara, provenientes de Bogotá, según el diario El Occidental.
Reportes periodísticos indican que desde 2016 la AGA ya tenía sospechas de que los narcotraficantes usaban el Sepomex y las empresas privadas de mensajería para realizar sus envíos. También detectaron casos de venta por internet, cuyas entregas se hacen por paquetería, y no sólo de droga, sino también de armas.
En este rubro, el también presidente de la organización social “México correcto, no corrupto” destaca un golpe ejecutado en enero pasado en la aduana de Reynosa, donde un empleado en complicidad con el chofer de una camioneta modificó un documento que señalaba el ingreso a México de material eléctrico de Estados Unidos, cuando en realidad eran mil 400 cargadores de 50 municiones cada uno para fusiles de asalto conocidos como Cuernos de Chivo.
Ese empleado de aduanas forma parte de los 18 servidores públicos –operativos, no directivos– vinculados a proceso por corrupción. Están incluidos en el grupo de 68 procesados (choferes y cargadores, principalmente) de las aduanas de Tamaulipas, Chihuahua y Sonora.
Media hora antes de la entrevista, Peralta fue llamado de Palacio Nacional para reunirse con el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, a quien le presentó la cifra de recaudación aduanera en el primer trimestre del año: 250 mil millones de pesos, 35% más que en los años anteriores. Según dijo, en 2018 fueron 949 mil millones, y en 2017, 845 mil millones de pesos.
De hecho, era común que interrumpiera su agenda para atender los llamados de Urzúa y de López Obrador, aún por encima de su entonces jefa, la titular del Sistema de Administración Tributaria, Margarita Ríos-Farjat, quien, vía oficios internos como el 100-2019-11 del 4 de marzo, expuso su desacuerdo con el trabajo de su subordinado.

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