Cazamigrantes son un riesgo para los ilegales


McAllen, Tx./Agencias.- Las autoridades migratorias se mantienen en alerta, desde El Paso hasta Brownsville, por la presencia que
representan los grupos llamados Patriotas, quienes se dedican a la caza de indocumentados.

Detienen a 300
Estas personas, procedentes de Minnesota y Florida, detenían grupos pequeños de inmigrantes en la franja fronteriza de Estados Unidos y norte de México, pero en una semana a principios de abril lograron detener a un promedio de 300 migrantes, lo que encendió las alertas en las corporaciones como la Patrulla Fronteriza. Ese evento hizo que los caza-inmigrantes se metieran verdaderamente en problemas, comentó un agente de la Patrulla Fronteriza que prefirió mantener su identidad en el anonimato. Las cacerías se extendían en diversas horas del día. Entonces, explica el agente Ignacio, y luego llamaban a la patrulla y les entregaban a los migrantes. «No importa lo que digan, no estamos de acuerdo en que civiles se conviertan en cazadores de indocumentados y digan que nos están ayudando», dice molesto Ignacio, un agente de la Patrulla Fronteriza, sobre el grupo que se hace llamar Patriotas Constitucionales Unidos (United Constitutionals Patriots) y cuyo líder, Larry Hopkins, fue detenido recientemente, acusado de uso de armas largas de fuego y apuntar contra civiles adultos y menores desarmados.

Se hacían pasar por agentes
«Estaban vestidos con uniformes de camuflaje y aunque no es como el de nosotros, muchas veces decían a los indocumentados que eran agentes de la Patrulla Fronteriza», explica Ignacio, quien pidió el anonimato. Los Patriotas Constitucionales Unidos se habían establecido desde febrero en Sunland Park, Nuevo México, muy cerca de la frontera sur estadounidense. También podrían estar operando desde El Paso hasta Brownsville, por lo que las autoridades se encuentran en alerta para poder detectarlos en cualquier momento. Una de sus tácticas era perseguir a los migrantes que cruzaban de noche y gritarles que se detuvieran: el miedo prácticamente paralizaba a los indocumentados y obedecían.
Cuando la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) se enteró, solicitó de inmediato a la gobernadora del estado, Michelle Lujan, que aplicara la ley estatal para detener las acciones de ese grupúsculo que no sumaba más de 10 personas.

Podrían suceder accidentes
«Nosotros [la Patrulla Fronteriza en ese sector de Nuevo México] comentábamos mucho que podía pasar un accidente; alguno de los detenidos podía salir corriendo o atacar a uno de ellos, ¿y qué iba a pasar?», se pregunta Ignacio. «O tal vez por asustar alguno [de los cazaindocumentados] hacía un disparo al aire y tendríamos un gran problema». El fiscal general de Nuevo México, Héctor Balderas, accionó los protocolos y el pasado 20 de abril el Buró Federal de Investigaciones (FBI) arrestó a Larry Hopkins, de 69 años.

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